LAS PRÁCTICAS RESTAURATIVAS PARA PREVENIR LA VIOLENCIA

ProgettoMondo MLAL, durante el 20 y 21 de enero desarrolló un taller de formación en prácticas restaurativas dirigido a educadores, voluntarios y profesionales de la Organización Sepamos, que trabaja más de 20 años en la prevención de la violencia en diferentes espacios. Al finalizar el curso se realizó la entrega de certificados a cargo de la Directora de Sepamos, Lic. Berdeja, la Coordinadora de Progettomondo MLAL en Bolivia Magda Rossi y el facilitador Javier Enríquez.

Las prácticas restaurativas permiten prevenir detectar, gestionar y resolver las situaciones de conflicto en diferentes ámbitos (familiar, educativo, social, laboral, judicial, penitenciario) reforzando los vínculos afectivos entre las personas afectadas. Se pueden aplicar a cualquier grupo de personas que quieran mejorar sus relaciones interpersonales, gestionar sus conflictos de forma comprensiva y dialogada, crear un clima favorable para la convivencia, así como reforzar una seria de valores prosociales.

Existen distintos tipos de prácticas restaurativas: Declaraciones o expresiones afectivas. Círculos restaurativos para prevenir y/o gestionar conflictos menores. Reuniones restaurativas para resolver conflictos de mayor impacto en una comunidad o incluso con implicaciones legales. Reuniones de toma de decisiones familiares.

Los Círculos Restaurativos constituyen un claro objetivo y un medio eficiente para resolver los problemas que puedan surgir gestionando de un modo personalizado la COMUNICACIÓN-ESCUCHA con cada parte integrante en un conflicto.

Podemos utilizar los círculos cuando:

  • todo marche bien (de un modo terapéutico).
  • exista un conflicto abierto.
  • se observe un deterioro en la convivencia.
  • ante la existencia de problemas de falta de sintonía dentro de un grupo.
  • sea necesario compartir y abordar dificultades.